2/4/09

REFLEXIONES SOBRE EL PAISAJE (Fragmentos sacados de la red)


A menudo se asocia el paisaje con el concepto de medio ambiente. Sin embargo la realidad histórica nos demuestra que son dos conceptos que van por distintos caminos.

El concepto de medio ambiente es más bien reciente y debe ser tratado de manera científica. En cambio el paisaje tiene un origen artístico y es el resultado de una operación perceptiva, es decir, de una determinación sociocultural. Nos conviene pues disociar lo que forma parte del paisaje y lo que corresponde al medio ambiente como tal.

Un paisaje nunca es natural, siempre es cultural. La palabra paisaje siempre ha ido paralela a la acción perceptiva y a la construcción mental con la finalidad de comprender y conocer alguna cosa.

En Occidente el concepto de paisaje nace en el siglo XV de la mano de diversos pintores, los cuales plasmaban en sus obras de arte paisajes sometidos a escenas de carácter diverso. Los historiadores conceden al pintor Patinir (1475-1524) el título de primer paisajista occidental. Patinir creaba escenas religiosas insertadas en grandes paisajes la superficie de los cuales excedía a la de los personajes.

http://www.catsud.com/paisaje.html

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Qué imaginamos cuando nos hablan de paisaje? Para el hombre común el concepto de paisaje se ha cristalizado en una imagen bucólica, tantas veces expuesta en anuncios publicitarios o calendarios, y su experiencia de este es vivida en un parque urbano. Sin embargo, la interacción del hombre contemporáneo en su paisaje es mucho más compleja y conlleva transformaciones tan relevantes que hoy amenazan el equilibrio de nuestro planeta.

El término paisaje conlleva significados tan profundos como la identidad de una nación (país es el territorio comprendido por un paisaje), e incluye conceptos como territorio, medio ambiente, cultura y economía. Esta amplia comprensión de lo que significa paisaje, y que incluye temas que van desde el diseño a la ecología, es simultáneamente su fuerte y su debilidad. El paisaje es patrimonio de todos, una materia inclusiva donde todos tienen una postura, y por ello es difícil llegar a una descripción conclusiva que defina qué es paisaje.

Esta dificultad de acotar el término no nos libera de responsabilidad, ya que la falta de estudio y discusión sistemática en Chile ha llevado a una situación en donde, como en “Cambalache” de Gardel, todos tienen autoridad para opinar e intervenir el paisaje, con la consiguiente destrucción del entorno natural y calidad de vida de nuestras ciudades.

Esta urgencia por el paisaje ha motivado a la Facultad de Arquitectura UC a invitar a los mejores expertos en la materia a formar parte de Paisajescopio.

Paisajescopio es un grupo de discusión e intercambio de ideas entre académicos, profesionales y personas con experiencia en materias del paisaje en su más amplio espectro. Su objetivo principal visualizar, comprender como operan las diversas especialidades con el fin de trabajar de forma conjunta.

Como primera actividad Paisajescopio le invita a participar de un Simposio Internacional, a desarrollarse entre agosto y noviembre de este año, para discutir, conversar y exponer las materias que definen nuestro paisaje a partir de los proyectos de intervención en este.

Consuelo Bravo
Arquitecto PUC
Magister en Arquitectura del Paisaje, Harvard University
Magister en Diseño Urbano, Harvard University

http://www.plataformaurbana.cl/archive/2006/07/

En cuanto a los pintores románticos, lo que más los distingue es su afición por plasmar el paisaje, y en esa paisajística se suele intentar reflejar, como apunta Novotny, el ‘infinito’ y lo ‘inconmensurable’ ; este extremo se halla implícito tanto en las reflexiones de los teóricos, poetas y pintores como en los propios cuadros. Sin embargo, lo dicho no significa, ni mucho menos, que los paisajistas del período inmediatamente anterior (‘neoclásicismo’) no se percatasen de lo ilimitado del paisaje ni que dejasen de tratar expresarlo de alguna manera en sus obras ; no obstante, en el clasicismo dicho sentimiento y dicha actitud siempre se encontraron limitados por la disciplina académica: la insistencia en los detalles individuales no deja- ba espacio para percibir de un modo cabal la amplitud y la grandeza de un panorama. En ese sentido se podría considerar a la paisajística romántica como una continuación y un complemento del paisaje clasicista, desde el momento en que el propio concepto de ‘paisaje’ es en sí mismo romántico, lo mismo que ocurría con la música, como hemos visto. El paisajismo romántico reviste las siguientes cualidades.

Expresar de forma sencilla la monotonía y la inmensidad de los elementos de la naturaleza
Nueva actitud del ser humano ante el mundo natural; más que intentar dominarlo, se adopta un papel contemplativo.

"IMAGEN" SEGÚN LÉVINAS

Enmanuel Lévinas en La realidad y su sombra (Madrid, Trotta, 2001) reflexiona sobre la relación entre la realidad, la imagen (su apariencia) y el arte.

Por ahora me conformaré por traer unas citas que me hacen pensar. Ya las comentaré más tarde.

"Se subestima el acabado, signo indeleble de la producción artística, a través de la cual la obra permanece esencialmente desprendida" (p. 45).

"Si el arte consiste en sustituir el ser por la imagen, el elemento estético es, conforme a su etimología, la sensación. El conjunto de nuestro mundo, con sus datos ya elementales ya intelectualmente elaborados, puede tocarnos musicalmente, hacerse imagen.

...El objeto representado, por el simple hecho de hacerse imagen, se convierte en no objeto; la imagen, como tal, entra en unas categorías originales que nos gustaría exponer aquí. La desencarnación de la realidad a través de la imagen no equivale a una simple disminución de grado. Resulta de una dimensión ontológica que no se extiende entre nosotros y una realidad que captar, sino allí donde el comercio con la realidad es un ritmo" (p. 51).

Semejanza e imagen

"La fenomenología de la imagen insiste en la transparencia...

Teoría de la transparencia establecida por reacción contra la de la imagen mental -cuadro interior- que dejaría en nosotros la percepción del objeto.

La imagen difiere del signo o del símbolo por la manera en que se relaciona con su objeto: por semejanza.

La semejanza no como resultado de una comparación entre la imagen y el original, sino como el movimiento mismo que engendra la imagen" (p. 53).

"La imagen es, se puede decir, la alegoría del ser".

"Contemplar una imagen es contemplar un cuadro. Es a partir de la fenomenología de un cuadro como hay que contemplar la imagen y no a la inversa" (p. 53s).

"...La conciencia de la representación consiste en saber que el objeto no está ahí. Los elementos percibidos no son el objeto, sino como sus "guiñapos", manchas de color, trozos de mármol o de bronce. Estos elementos no sirven de símbolos y, en ausencia del objeto, no fuerzan su presencia, pero por su presencia, insisten sobre su ausencia...

El cuadro no nos conduce, pues, más allá de la realidad dada, sino, en cierto modo, más acá. Es símbolo al revés. Libre es el poeta y el pintor que ha descubierto el "misterio" y la "extrañeza" del mundo que habita todos los días de creer que ha superado la realidad".

"La idea de sombra o de reflejo a la que recurrimos -de un doble esencial de la realidad por su imagen, de una ambigüedad "más acá"- se extiende ella mism a la luz, al pensamiento, a la vez interior. La realidad entera lleva en su cara su propia alegoría aparte de su revelación y de su verdad. El arte, utilizando la imagen, no refleja solamente sino que realiza esta alegoría" (p. 54).

"La discusión sobre el primado del arte o de la naturaleza -¿imita el arte a la naturaleza o la belleza natural imita al arte?- desconoce la simultaneidad de la verdad de la imagen" (p. 55).

"La imagen como ídolo nos lleva a la significación ontológica de su irrealidad.

Decir que la imagen es ídolo -es afirmar que toda imagen es, a fin de cuentas, plástica y que toda obra de arte es, a fin de cuentas, estatua- una suspensión del tiempo o más bien su retraso sobre sí mismo...

La estatua realiza la paradoja de un instante que dura sin porvenir" (p. 57)

"El arte cumple precisamente esta duración en el intervalo, en esa esfera que el ser puede atravesar, pero donde su sombra se inmoviliza. La duración eterna del intervalo en que se inmoviliza la estatua difiere radicalmente de la eternidad del concepto..." (p. 62).